Para la Argentina, y en particular para sus imágenes, el 1900 fue un momento de verdadera transición. De la oscuridad a la luz, gracias a la fotografía, su territorio comenzó a ser objeto de la mirada pública en una magnitud nunca antes igualada. Las tarjetas postales con reproducciones fotográficas de paisajes fueron un capítulo relevante de ese proceso de encantamiento y hoy parecen producto de un plan de registro a escala del país. La utopía del proyecto coincidía con fl clima de la época: el aniversario del centenario patrio (1910), el auge inmigratorio, la expansión económica y con un territorio recientemente abierto a la inmigración, aún no mensurado con exactitud ni canonizad en sus formas de divulgación.
Las postales comenzaron a circular como expresión de una moda mundial en los últimos años del s. XIX y se reprodujeron por millares hasta entrada la década del 30.
Carlos Masotta es antropólogo, docente e investigador argentino dedicado principalmente al campo de la antropología visual y los estudios de la imagen. Se doctoró en la Universidad de Buenos Aires, donde también ejerce como profesor regular. Además es miembro del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Trabaja con temas relacionados con memoria colectiva, etnicidad y la representación visual: por ejemplo, analiza cómo las imágenes participan en las dinámicas sociales, políticas y de género simbólico. Entre sus actividades, fue curador de exposiciones vinculadas con fotografía, memoria y archivo (por ejemplo “Almas robadas: Postales de indios”). También dicta clases y seminarios vinculados con lo visual en FLACSO Argentina.