¿Cuál es el lugar de la tradición en la conformación de nuestra identidad y manera de comprender lo que sentimos y lo que nos rodea? ¿Qué es la religión y de qué manera da respuesta a las incógnitas que se abren en la vida de cada persona, desde que nace hasta que muere? ¿Las respuestas y estructuras de la religión deben ser inmutables y rígidas, aunque el mundo a su alrededor se altere radicalmente?
Delphine Horvilleur, tercera mujer en la historia de Francia en ser designada rabina y portavoz del judaísmo liberal de su país, nos habla en este texto breve y profundo sobre las dificultades de ser una mujer entre patriarcas y de los obstáculos para quienes entienden a la religión como una institución que debe dar respuesta a las problemáticas particulares de su tiempo. Pero, ante todo, nos habla del impulso primordial de mirar arriba y abajo, a lo vivo y a lo muerto, en los libros seculares y sagrados, y preguntarnos por el propósito de nuestros días.
Delphine Horvilleur (Nancy, 1974) es una de las primeras mujeres rabinas en Francia y una figura clave del judaísmo liberal. Ordenada en 2008 por el Hebrew Union College, oficia en el Movimiento Judío Liberal de Francia. Es también ensayista, oradora influyente y directora de la revista Tenou’a, desde donde impulsa un pensamiento judío abierto, inclusivo y feminista. Ha sido una voz destacada en medios franceses, abordando temas como la laicidad, el antisemitismo, el diálogo interreligioso y el lugar de las mujeres en las religiones. Su presencia habitual en prensa, radio y televisión la ha convertido en una referencia pública en debates éticos y sociales contemporáneos, articulando una espiritualidad moderna y comprometida.
Foto de Claude Truong-Ngoc